Cinta 3, cara B

«¿Cuántos de ustedes recuerdan encontrar su pareja perfecta por un dólar? Aquellas tarjetas… ¿a que eran divertidas? Rellenas una encuesta ,  y por un dólar, obtienes el nombre de tu alma gemela. Y todo el dinero recaudado va a parar a las animadoras. Tu pareja perfecta tenía dos partes:describirte a ti misma, y describir lo que buscas en una persona. Cuando rellenaba la mía, me dí cuenta de que describía a cierta persona. Si describía a cierta persona, esta aparecería en la lista… pero no».

6

Es primera hora del instituto, Clay se va acercando a la entrada. Sin embargo, algo inusual lo detiene. Todos sus compañeros están formando un círculo en la calle. Se escuchan risas, y gritos. La gente incluso saca sus teléfonos, y se ponen a hacerse selfies con lo que sea que haya en medio de la muchedumbre. Debe ir a ver que pasa.

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Clay Jensen

Cuando nuestro protagonista logra hacerse paso entre las personas, lo que ve le asombra: Alex ha recibido una paliza por parte de Montgomery. Montgomery es un estudiante bastante problemático, pero le desconcierta el hecho de que Alex y él eran amigos. Alex está sangrando, y no se puede mover del suelo.

Clay se queda mirando fijamente a Alex, pero siente que alguien le observa. Levanta la mirada, y ve a Justin. Rápidamente se va del lugar, o eso intenta, porque alguien le detiene.

-¿A dónde vas Clay?-. Es la voz de Justin. Clay se gira, y lo mira a los ojos, desafiándolo con la mirada.

-¿Dónde está mi bici?-. Le pregunta Clay serio.

-Nos la quedaremos, y no dirás nada, ¿vale?-.

-¿Qué harás Justin? ¿Pegarme a mi también?-. Clya suelta una risita.

-Adelante, lo haré si me hace falta-. Justin lo reta.

-De acuerdo, sabes donde encontrarme-. Clay da media vuelta y se va.

Llega por fin el recreo, y Clay se encuentra sentado tranquilamente en un banco. Tiene el reproductor de cintas en el bolsillo, preparado para escucharlas. Pero para su sorpresa, se sienta Sheri a su lado. Sheri es una animadora del instituto, tiene pelo negro, es morena y bastante guapa.

-¿Has visto eso?-. Le comenta Clay.

-No lo he podido mirar, la gente es idiota-.

-El colegio está lleno de idiotas-. Le contesta Clay.

-Ya, pero tú no me lo pareces-. Le dice Sheri con una sonrisa.

-Muy amable de tu parte-. Se sonroja. -Tú tampoco pareces… ¿las chicas pueden ser idiotas?-.

-Claro-.

-Pues tú no-.

-Muchas gracias. Verás, tengo que hacer un trabajo. Nos vemos en historia-.

-Te puedo ayudar-. Interviene nuestro protagonista.

-Muy amable, pero no hace falta-.

-No hay problema, en serio. ¿Te parece reunirnos a la tarde en Monets?-.

-Perfecto-. Sheri se va.

Termina historia, y Clay está en la biblioteca, presente en un acto del consejo escolar. Nuestro protagonista está sentado en la esquina de una larga mesa, en la que están también Marcus y Courtney. Delante suya, están Alex y Montgomery. El señor Porter le pidió a Marcus que ponga las paces entre ambos alumnos.

-Empieza esta reunión de emergencia del Cuadro de Honor. Preside Marcus Cole. De secretaria Courtney Crimsen. Demandantes, preséntense-. Dice Marcus. Alex y Montgomery se miran confundidos. -Son ustedes-. Agrega.

-Alex Standall-.

-Montgomery De la Cruz-.

-Montgomery, este caso parece bastante claro. Alex se enfadó porque casi le atropellas. Tú conducías. El peatón siempre tiene prioridad-. Expresa Marcus serio.

-¿Y tú caminabas cuando casi te atropello?-. Le pregunta con desdén Montgomery a Alex.

-No solo yo. Estaban más personas-. Se defiende Alex.

-Tú eres el que se comportó como un puto psicópata-. Suelta Montgomery.

-Conducías temerariamente, podrías haber matado a alguien-. Interviene Courtney con seriedad.

-Nuestra tarea es proteger a los alumnos-. Dice Marcus mirando a Alex. Alex se empieza a reír.

-¿Proteger a los alumnos?-. Pregunta Alex sonriendo.

-Sí Alex, para eso está el Cuadro de Honor, para resolver conflictos-.  Dice Marcus. Clay observa atentamente a Alex.

-Son del Cuadro de Honor, porque… son tan honorables-. Expresa Alex sarcásticamente.

-Alex, esto sucedió fuera del campus, así que la alternativa es la policía-. Interviene el señor Porter que aparece entre unas estanterías.

-No hay delito, podemos tratarlo aquí-. Interviene Courtney al segundo.

-Uno hace lo que quiere, ¿y al resto le da igual?-. Pregunta indignado Alex señalándose los múltiples moratones de la cara.

-Solo decimos que no es culpa de nadie, pasó sin más-. Courtney trata de calmar los ánimos. Alex le fulmina con la mirada.

-No pasó sin más, quizás conducía demasiado rápido, pero Alex se volvió loco-. Dice De la Cruz.

-Me volví loco, es culpa mía. Asumo la responsabilidad, ya que ustedes no-.

-Si Alex dice que fue culpa suya…-. Expresa Courtney.

-Da igual lo que diga Alex-. Interviene tajante Marcus.

-Pero fue culpa suya-. Aprovecha en decir Montgomery.

-No, es la tuya-. Contesta Marcus serio.

-Quizás la culpa de todos, ¿no se les ha ocurrido?-. Clay interviene sin previo aviso. Marcus se le queda mirando, y procede a hablar:

-Montgomery, el Cuadro de Honor ha tomado la decisión de expulsarte 3 días del insitituto-. Dice Marcus.

-Es una idiotez-. Protesta Montgomery.

-Es una idiotez-. Protesta irónico Alex.

-Basta, o se van-. Exclama Marcus. -Y Alex, se te exculpa con un aviso-.

-¡Putos hipócritas!-.Alex se levanta y se va a paso rápido. Clay contempla estupefacto la escena. Los miembros del consejo escolar se van yendo, y se quedan a solas Marcus y Clay.

-¿A qué ha venido eso?-. Le pregunta Marcus sobre su comentario.

-Dimelo tú. Alex empezó la pelea-. Le dice sarcásticamente nuestro protagonista.

-No es el momento de hablar de eso, ¿me entiendes?-.

-No, ¿qué quieres decir?-.

-La gente empieza a hacer preguntas. Si salen a la luz la cintas….-.

-Dijiste que no las escuchaste-. Le corta Clay.

-No se trata solo de nosotros y del colegio. Hay un juicio, podríamos arruinar muchas vidas-. Clay se acuerda del juicio que está llevando el colegio contra los padres de Hannah.

-Algunas ya están, ¿no crees?-.

Avanza el tiempo, Clay está sentado con Sheri en Monets. Empiezan a hacer el trabajo, pero a Clay le asalta una duda importante. Una duda, de la última cinta que ha escuchado, aquella que habla de San Valentín.

-Oye Sheri, ¿recuerdas la encuesta de San Valentín del año pasado?-.

-¿Qué? Sí, ¿por qué?-.

-A Hannah le salió Marcus…-.

-Ah, sí, es verdad. Le dije que saliera con él además-.

-¿Había alguien más? ¿Había alguien más que le salió? ¿Dijo algún nombre en particular de alguien que no le saliese en su encuesta?-.

-No… no sé… ¿por qué?-. Pregunta Sheri confundida.

-Por nada-. Entra Tony con un chico a la cafetería.- ¿Qué te parece si vamos a otro sitio?-. Propone.

-Sí, ¿Tu vives por aquí, no?-.

-Mas o menos-.

-Podemos hacer el trabajo en tu casa-.

-Bien, lo haremos en mi casa. Espérame fuera-. Sheri le hace caso, y se dirige rápidamente a la puerta de Monets. Clay se acerca a Tony.

-¡Cuánto tiempo! Y lo digo con sarcasmo-.

-¿Sigues con tu gran cruzada?-. Le pregunta Tony.

-Tal vez no. Estoy volviendo a mi vida, con gente que no está hecha polvo-.

-Pues suerte-. Tony se ríe.

-Así que deja de seguirme-.

-No te sigo, solo tomo café-.

-Dijiste que era demasiado caro-. Le contesta Clay.

-Lo dice todo el tiempo-. Interviene su amigo que acaba de llegar con dos cafés en las manos.

-Clay, te presento a Brad. Brad, Clay-.

-Hola-. Le dice el amigo de Tony a nuestro protagonista. Clay se queda en silencio, y mira fijamente a Tony.

-No te sigo, y si te vas, lo verás-. Clay se da media vuelta y se va.

Sheri y Clay llegan a la casa de nuestro protagonista. Se van a hacer el trabajo a su habitación. Lo que empieza en un trabajo formal, acaba con Clay leyendo un libro con Sheri apoyada en su hombro. Sheri lo mira, y sin aviso alguno, le besa. Clay la besa también.

Sin embargo, Clay se aparta al cabo de unos pocos minutos. Nota que Sheri no está cómoda.

-¿Todo bien?-.

-Sí Clay… ¿en que estás pensando? ¿He hecho algo?-.

-No-.

-No pasa nada si no te gusto en ese sentido-. Se disculpa Sheri.

-No…me gustas-. Insiste Clay.

-Pensabas en alguien, ¿Hannah?-.

-No pensaba en nadie, solo en ti-.

-¿Crees que soy buena persona?-. Sheri está a punto de llorar. Esto le pilla desprevenido a Clay.

-Claro-.

-Pues no deberías-. Le corta. Empieza a llorar.

-¿Qué? ¿Por qué lloras?-.

-He pensado que si no escuchases mi cinta… igual te seguiría gustando-.

-¿¡Sales en las cintas!?-. Clay no se puede creer lo que acaba de escuchar. -No sabía, no las he escuchado todas-.

-Hice algo. Hannah y yo… pero lo hice yo. Me moriría si lo escuchases en las cintas-.

-¿Qué hiciste?-. Pregunta nuestro protagonista.

-El daño está hecho, déjalo-. Una lágrima le corre la mejilla. -Deja….-.

-¿Deja las cintas, no? ¿Quieres que las pase como Marcus, verdad? ¿Cómo todos?-.

-Clay…-.

-Por eso has venido, ¿por eso has sido tan amable? ¿Por eso me has besado?-.

-No Clay-. Sheri sigue llorando.

-Deberías irte-. Dice Clay serio. Sheri lo observa. -¡Vete!-. Sheri sale de su habitación llorando.

Clay no se puede creer lo sucedido. Se tumba en su cama, y se pone a escuchar las cintas. Sin embargo, su tranquilidad se ve interrumpida cuando su mamá entra en la habitación. Su madre se da cuenta de que le pasa algo.

-¿Sufres acoso en la escuela?-. Le pregunta. Clay se ríe.

-¿Qué pasa si me lo hacen? ¿Quieres saberlo? ¿Y si el que lo hace soy yo?-.

-Tú no lo harías-.

-¿Cómo lo sabes?-.

-Te conozco, eres buen chico-.

-Tal vez no haya buenos chicos. Me voy a dormir-. Responde tajante.

-Clay, si el juicio te afecta de alguna manera, no lo cogeré. Pero me tienes que decir el por qué. Y te ayudaré-. Su madre se va yendo de su habitación.

-No puedes ayudar mamá-. Dice al mismo tiempo que cierra la puerta.

Una vez solo, apaga las luces, y se tumba en su cama en la más profunda oscuridad. Cierra sus ojos, y piensa en Hannah. Quizás lo está viendo ahora mismo. Quién sabe. Se da la vuelta con la manta encima, y se queda dormido.

 

 

Marcus Cole

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Marcus Cole

» Siempre me habías gustado Marcus, me parecías un buen chico. Aunque por otro lado, siempre lo parecen. Marcus, bienvenido a tu cinta. ¿Qué querías? ¿Ver si los rumores eran ciertos? ¿O querías hacer correr los tuyos?».

Empieza una escena, Hannah se encuentra con la encuesta de San Valentín en la mano. La ha rellanado minuciosamente, y confía que le toque alguien de su agrado. Las encuestas son recogidas por las animadoras, es por eso que está con Sheri.

-¡Hannah Baker! Hola. ¿La has rellenado?-.

-Sí, bueno… por qué no-.

-¡Qué bien! Siempre he querido buscarte pareja-. Sheri le sonríe al mismo tiempo que mete los datos de su encuesta en un programa que ha diseñado el colegio. Tras unos segundos, sale una hoja con el nombre de Hannah Baker impreso. -¿Quién te ha salido?-.

-¿Bryce Walker?-. Pregunta Hannah confundida.

-No puede ser, debe haber un error-. Sheri muestra preocupación.

-Coincido-. Dice Hannah.

-¿Qué tal Alex Standall? Es simpático-. Le pregunta Sheri con su hoja en la mano.

-No, no lo es-. Responde escuetamente Hannah.

El teléfono de Hannah empieza a sonar, ve la pantalla asombrada. -¿Por qué Marcus Cole me está llamando?-.

-¿¡Qué dices!? Seguro que es por la lista de San Valentín-. Le responde Sheri entusiasmada.

Hannah habla con Marcus, y acepta tener una cita con él a las ocho. Se van a reunir en un bar cerca de su casa.

«Igual fui estúpida en perder la esperanza de conocer a alguien genial. Y todavía sigo pensando si otra persona me hubiera tenido en su lista. Igual, todo hubiera sido distinto esa noche».

Es ya la tarde, Clay y Hannah se encuentran trabajando en el cine Crestmond. Clay está dibujando ensimismado en el mostrador.

-¡Picasso!-. Le grita Hannah con un bote de palomitas en la mano. -¿Descansando para esta noche?-.

-¿Yo? No-.

-¿Y la encuesta de San Valentín?-. Le pregunta con curiosidad.

-Pues… no la hice, ¿y tú? ¿La hiciste?-. Le pregunta Clay.

-Sí, bueno-.

-¿Te salió alguien decente?-.

-Ni uno, me salió Bryce Walker-.

-No fastidies, ¿en serio? O cometiste algún error, o el programa de las encuestas está mal-.

-Probablemente las dos cosas-. Hannah sonríe. -Siempre busco las personas equivocadas. Me llamó Marcus, me dijo que le salí en su lista-.

-¿Saldrás con él?-. Pregunta Clay con interés.

-No es mi primera opción, pero…-.

-¡Jensen!-.  Le saluda Jeff que acaba de aparecer en el cine, va con una chica.

-¡Jeff!-. Chocan puños. -¿Van a ver «Nunca te alejes de mi» para San Valentín?-.

-Vamos a ver «30 maneras de morir»-.

-Una pareja con clase-. Expresa admirada Hannah.

-Y tú… ¿qué paso con la encuesta de San Valentín?-. Le pregunta Jeff a Clay.

-Has dicho que no la habías hecho-. Le dice rápidamente Hannah a Clay.

-Creí que ibas a…-. Jeff se calla, y se va.

-¿Quién es? ¿Quién te ha salido?-.

-Quería decir que no me salió nadie decente. Jeff me obligó, siempre me obliga a hacer cosas. Como ir a los bailes-. Se excusa Clay.

-En fin… cogí el turno anterior para irme a la noche. Debería llamar a Marcus-. Hannah saca su teléfono.

-Supongo que sí-. Hannah se despide de Clay y se dirige a la salida del cine.

Ya son las ocho, y Hannah está sentada en el bar, esperando a Marcus. Pasan los minutos, pero no viene.

«Te esperé Marcus. Tuve que quedarme sentada, haciéndome preguntas. Imaginando, sopesando los distintos escenarios de nuestra cita. Pensando todo el rato, que todos los allí presentes, sabían que me habías dejado plantada. Decidí darte otra oportunidad, estúpida Hannah. Y por fin apareciste, aunque no estabas solo».

Hannah observa como Marcus y sus amigos llegan al bar. Marcus se siente delante suya.

-¡Caray Marcus!¡Por fin apareces!-.

-Lo siento, ¿quieres un batido o algo?-. Saca un billete de su bolsillo.

-Ya me he tomado un batido. De hecho dos-.

-Pues… ¿papas fritas?, ¿ una hamburguesa? ¿Qué tengo que hacer para que me perdones?-.

-Nada-. Hannah le termina perdonando. -Siéntate-.

-Lo siento-.

-¿Por qué traes a tus amigos? ¿Te da miedo estar conmigo solo?-. Bromea Hannah.

-En realidad son mis alumnos de prácticas. ¿Me das un sorbito?-. Le pregunta Marcus.

«Una vez más, estuviste divertido Marcus. Y pensé que igual todo iría bien».

-Está bueno-. Agrega Marcus.

-Hace una hora que lo estaba-.

-No hace falta que nos quedemos aquí si no quieres, mis padres no están en casa-. Marcus le pone la mano en la pierna de Hannah.

-¿Qué haces?-. Le pregunta Hannah confundida.

-Nada…-. Marcus sigue poniendo su mano en su pierna, poco a poco va subiéndola. Marcus mira de reojo a sus amigos, Hannah se da cuenta.

-¿En serio Marcus?-.

-¿Qué?-.

-¡No me toques!-. Hannah grita y empuja a Marcus.

-¿¡Qué haces!?-. Le grita.

-¡Aléjate de mi!-.

-Eso está hecho. Creí que eras fácil, ¡vayámonos!-. Sus amigos se levantan de la mesa, y le siguen hacia la salida.-

«No me podía mover. No podía levantarme, ni irme, ni gritar. Cualquier cosa hubiera sido mejor que quedarme ahí y pensar que era mi culpa. Pensando que me quedaría sola el resto de mi vida. Pero a pesar de todo, quieres creer que hay chicos buenos en el mundo. Yo lo sabía. Lo creía».

Sexta razón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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